Donde todo es tan pequeño que se hace insignificante. Donde lo que tienes es lo que hay. Donde lo que no hay no existe, por lo que lo insignificante prevalece. El camino de mi computador a tu estrella.
viernes, octubre 09, 2009
Felicitación
Estoy completamente seguro de que una cosa que a mucha gente le gustaría poder estar haciendo en este instante -o en cualquiera del día de hoy- es escribir una felicitación.
Apostaría a que casi todos estos individuos de los que hablo pondrían bien alta en el montón de cosas para hoy esta tarea.
Y yo, aun sabiendo que en el fondo no servirá para mucho y que caerá al más oscuro y profundo vacío, lo voy a hacer.
No sé bien si parafraseando alguna de sus canciones, más que nada porque no sabría escoger cuál, así que de esta forma tan simple y a la vez tan directa: Felicidades John.
No es que no lo supiera, ni que no fuese consciente, ni que lo ignorase, pero tampoco soy un paranoico y normalmente no tengo estas cosas en la cabeza.
Las lesiones más absurdas de la historia del fútbol
Bien es sabido que una de las circunstancias a la que se enfrentan los deportistas, y no especiamente menos los futbolistas, es la lesión. Alevosas las producidas a drede por un contrario malintencionado y también obviadas las derivadas de los propios lances del juego, en esta entrada se van a tratar las absurdas, ridículas y desgraciadas, catalogadas así por la situación en que se produjeron.
Martín Palermo, jugando en el Villarreal en la temporada 2001-2002, en un partido de Copa del Rey frente al Levante, celebrando un gol corrió hacia una grada, en la que una avalancha humana provocó la rotura de una valla que fracturó el tobillo del jugador.
Diogo, jugador suizo del Servette y Nery Pumpido, portero internacional con Argentina, entonces defendiendo la meta del River Plate, sufrieron accidentes parecidos. El primero celebrando un gol, con un alambre de una valla y el segundo en un entrenamiento, con uno de los ganchos que sujetan la red a la portería, quedaron enganchados de sus anillos de casados con la consiguiente amputación. A Pumpido se lo pudieron reimplantar, a Diogo no.
Busquets, del Barcelona, conocido sobretodo por jugar con pantalones largos y por su buen manejo con los piés pese a ser portero, se quemó las manos con una plancha tratando de que no cayese sobre la cabeza de su hijo. Dicen que esa fue la versión oficial, pero que en realidad tuvo un accidente con una moto, vehículo de uso prohibido para los futbolistas de su club.
Otra de porteros, que parece que tienen la negra. Santiago Cañizares, guardameta del Valencia y de la Selección Española, se perdió el Mundial de Corea y Japón a muy pocos días de su comienzo. Estando de concentración con sus compañeros, se le cayó un bote de colonia al suelo en el carto de baño con la mala suerte de sufrir un corte en un tendón de un dedo del pié.
Se puede dudar del punto en que es rentable marcar un gol para lesionarse celebrándolo. Hemos visto que le pasó a Palermo con una valla, aunque Sergio García solo solito se lesionó al trarse al césped de rodillas para celebrar un tanto con el Betis.
Y el colmo de los colmos, el número uno de esta lista, la lesión ridícula más absurda que conozco, le sucedió al también jugador del Betis Menéndez, el diagnóstico: luxación del pulgar del pié; el motivo: quedársele éste enredado en la sábana al bajarse de la cama.
En el mismísimo instante en que leo en una página web "Vas a morir" enciendo la tele y un tipo clava una lanza en el pecho de otro mientras le grita "VAS A MORIR".
¿Qué clase de macabra coincidencia es esa? ¿Será una señal? ¿Será simple casualidad? ¿Será un poder desconocido e incontrolado de la mente?
Mira que me revienta a mí eso de que se use la arroba como comodín de género de las palabras, casi tanto o más que el -os/as. Pero esta entrada no trata sobre eso, que por otra parte, sería tema harto largo de desarrollar.
Tampoco será de la arroba como unidad de peso (11'502 kg, 12'5 kg para los aragoneses, que mira que son especiales) o capacidad, sino más bien del uso propio de ese símbolo a través del cual se establece una relación entre usuario y servidor.
Hoy día 2 de diciembre hacen nueve años desde que registré mi primera cuenta de correo electrónico, o lo que es lo mismo: mi primera incursión internáutica. Y lo que ha llovido hasta ahora.
Recuerdo cuando todas las direcciones a las que escribía cabían en el reverso de una tarjeta de visita. Y que todos los mensajes que llegaban estaban tecleados por una persona que se había molestado en contarte algo.
Luego llegaron los chistes en formato copia-pega, las fotos y con los anchos de banda, los pps y los vídeos.
Así, desde aquella primitiva cuenta swiatalehoppuntocom que se transformó en swiateresmaspuntocom, han existido o incluso aun existen:
espeluznanteathotmailpuntocom, que fue abierto para usar el msn, swiatpoponiapuntoepuntotelefonicapuntonet, que abrí cuando cambiamos de conexión, usagatosproatyahoopuntoes, condonumbilicalathotmailpuntocom, paracosasasiatyahoopuntoes, swipuntomailatgmailpuntocom, alguno que otro más para usos particulares -como el del trabajo por ejemplo- y por supuesto elmapadelespacio@gmail.com
Es curioso a la vez que agradable el ver lo arregladita que va la gente cuando viaja en el Ave.
No tengo nada en contra de esto, pero entre que me gusta ir cómodo, a mi aire, con mi estilo y además no me importa llegar incluso a escandalizar, sin tampoco llegar ni muy alto ni muy bajo, creo que soy el más pintilla del tren.