martes, mayo 05, 2009

Las lesiones más absurdas de la historia del fútbol

Bien es sabido que una de las circunstancias a la que se enfrentan los deportistas, y no especiamente menos los futbolistas, es la lesión. Alevosas las producidas a drede por un contrario malintencionado y también obviadas las derivadas de los propios lances del juego, en esta entrada se van a tratar las absurdas, ridículas y desgraciadas, catalogadas así por la situación en que se produjeron.


Martín Palermo, jugando en el Villarreal en la temporada 2001-2002, en un partido de Copa del Rey frente al Levante, celebrando un gol corrió hacia una grada, en la que una avalancha humana provocó la rotura de una valla que fracturó el tobillo del jugador.


Diogo, jugador suizo del Servette y Nery Pumpido, portero internacional con Argentina, entonces defendiendo la meta del River Plate, sufrieron accidentes parecidos. El primero celebrando un gol, con un alambre de una valla y el segundo en un entrenamiento, con uno de los ganchos que sujetan la red a la portería, quedaron enganchados de sus anillos de casados con la consiguiente amputación. A Pumpido se lo pudieron reimplantar, a Diogo no.

Busquets, del Barcelona, conocido sobretodo por jugar con pantalones largos y por su buen manejo con los piés pese a ser portero, se quemó las manos con una plancha tratando de que no cayese sobre la cabeza de su hijo. Dicen que esa fue la versión oficial, pero que en realidad tuvo un accidente con una moto, vehículo de uso prohibido para los futbolistas de su club.


Otra de porteros, que parece que tienen la negra. Santiago Cañizares, guardameta del Valencia y de la Selección Española, se perdió el Mundial de Corea y Japón a muy pocos días de su comienzo. Estando de concentración con sus compañeros, se le cayó un bote de colonia al suelo en el carto de baño con la mala suerte de sufrir un corte en un tendón de un dedo del pié.


Se puede dudar del punto en que es rentable marcar un gol para lesionarse celebrándolo. Hemos visto que le pasó a Palermo con una valla, aunque Sergio García solo solito se lesionó al trarse al césped de rodillas para celebrar un tanto con el Betis.



Y el colmo de los colmos, el número uno de esta lista, la lesión ridícula más absurda que conozco, le sucedió al también jugador del Betis Menéndez, el diagnóstico: luxación del pulgar del pié; el motivo: quedársele éste enredado en la sábana al bajarse de la cama.


Fuentes para ampliar la imformación:

Palermo (Villarreal) Valla

Diogo (Servette) Amputación dedo anillo

Pumpido (River Plate) Anillo larguero

Busquets (Barcelona) Plancha

Cañizares (Valencia) Frasco de colonia

Sergio García (Betis) Rodilla celebración gol

Menéndez (Betis) Luxación pulgar pié con sábana

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