domingo, enero 22, 2006

Abrazo de boxeador

Cuando la vida nos ofrece lo peor, cuando no obtenemos respuestas, cuando a cambio de todo obtenemos sufrimiento, cuando lo que parece sencillo ni se atisba en la lejanía, cuando las piezas son de otro puzle; el castigo injusto y severo no se apiada de nosotros. Tratamos de cubrirnos para parar los golpes que ya no podemos esquivar y en la desesperación nos abrazamos al rival y así, abrazándolo, conseguimos dejar de recibir.

Un abrazo, una paradoja. Dar afecto para evitar el dolor.


Un texto antiguo sobre una teoría más antigua aun. Volví al cuaderno verde a buscar ideas y encontré algunas cosas escritas en otro contexto que no es actual; que no se corresponden con mi realidad de hoy.

1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

"dar afecto para evitar el dolor"
creo que es la solución a todos los malos momentos.
la soledad, los problemas, la tristeza, la rabia...nos dejan jodidos porque intentamos enfrentarnos a ellos...y no. hay que unirse. asumirlos, para poder afrontarlos (luchar contra ellos, si, pero desde dentro).

9:25 p. m.  

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